martes, 8 de enero de 2008

Matemática Discreta 2: dura de pelar


En esto teño o coco medito últimamente. Dígoo para que non vos extrañedes se me vedes comportarme raro e tal.


(* A la función mem se le pasa un elemento de tipo Z (Set) y
un árbol s. Se aplica recursivamente ({struct s}) sobre el árbol s, y éste tiene que ser estructuralmente más pequeño que el árbol de la llamada anterior. Devuelve un bool. La función mem devuelve true si el elemento de tipo Z se encuentra en el árbol a través de la hipótesis compare y de order, en caso contrario devuelve false *)

Fixpoint mem (x:Z) (s:arbol) {struct s} : bool :=
match s with
| Empty => false
| Node l y r => match compare x y with
| Lt => mem x l
| Eq => true
| Gt => mem x r
end
end.

Hint Resolve mem.


lunes, 7 de enero de 2008

Literatura: Rayuela; Julio Cortázar



Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

extracto da obra Rayuela, de Julio Cortázar

lunes, 31 de diciembre de 2007

domingo, 23 de septiembre de 2007

Reflexión


As penas compartidas fanse máis miudas, e as alegrías compartidas son máis grandes.

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lunes, 10 de septiembre de 2007

Humor




Nociones de anatomia

Cinco cirujanos españoles discutían sobre quiénes son los mejores pacientes en una sala de operaciones.

El primer cirujano dice:
-"Me gusta operar contables, porque, cuando los abres, todo está ordenado por números"

El segundo cirujano responde:
"Sí, pero los electricistas son mejores, porque todos los órganos están codificados por colores, no te puedes equivocar."


El tercer cirujano agrega:
-"No, son mejores los bibliotecarios: dentro de ellos está todo ordenado alfabéticamente."

El cuarto dice:
-"No hay como los mecánicos, ellos ya traen las piezas de repuesto que hay que colocar."

El quinto, por último, les dice:


-"Lamento contradecirlos a todos, apreciados compañeros, los políticos del PP son los mejores pacientes para operar. No tienen corazón, no tienen estómago, no tienen huevos, y, además, el cerebro y el culo son totalmente intercambiables"


miércoles, 29 de agosto de 2007

Literatura: Siddhartha, Hermann Hesse



Miró a su alrededor como si viera el mundo por primera vez. ¡Qué hermoso era aquel mundo! Variado, extraño y enigmático: azul aquí, amarillo y verde más allá; las nubes se deslizaban como el río; el bosque y las montañas conjugaban su estática belleza: todo era misterioso y mágico. Y en medio de todo esto, él, Siddhartha, despierto ya, se ponía en marcha hacia sí mismo. Y todas esas cosas, aquel azul y amarillo, el río y el bosque, penetraron por vez primera en los ojos de Siddhartha: ya no eran los hechizos de Mara, no eran ya el velo de Maya, dejaron de ser la absurda y contingente multiplicidad del mundo de las apariencias, indigna de los profundos pensamientos del brahmán, que las desprecia y sólo busca la unidad. Para él, ahora, el azul era azul y el río era río; y aunque en el azul y el río vistos por Siddhartha subsistiera, latente la idea de unidad y de divinidad, no era menos representativo de la condición divina el ser aquí amarillo, ahí azul, más allá cielo y bosque, y aquí otra vez Siddhartha. El sentido y la esencia no se hallaban en algún lugar tras de las cosas, sino en ellas mismas, en todo.



estracto do libro Siddhartha de Hermann Hesse

lunes, 13 de agosto de 2007

Lapsus Linguae



-Polo centro pasano hai que urbar.


Intención:
-Polo centro urbano hai que pasar.


Maloi